La tarea se trae hecha de casa

Rajoy Moncloa

A todos nos ha pasado más de una vez. Por uno u otro motivo, llegamos a clase y, justo cuando el profesor entra por la puerta, nos percatamos de que se nos ha olvidado hacer un ejercicio o, para mayor tragedia, toda la tarea. Entonces, cual correcaminos, intentamos enmendar el error a toda prisa y hacer los deberes como bien podamos, antes de que el profe nos pille con las manos en la masa. Lo que se dice hacer las cosas al trancazo, vamos.

Lo mismo le ha pasado a Rajoy esta semana. Tuvo que escuchar un “viva la república catalana” en el Parlament y presenciar el comienzo de la desconexión soberanista con el Estado para ponerse las pilas. El profesor dio tiempo de sobra a sus alumnos para hacer la tarea con calma y cuidado —tres años, concretamente—, pero el presidente del Gobierno no se dio por enterado hasta que sonó el timbre para entrar en clase. Ahora, deprisa y corriendo, Rajoy está convocado a todos los líderes de los partidos políticos en la Moncloa para buscar aliados frente al independentismo catalán. Está con la soga al cuello. El examen final está fijado para el 20 de diciembre y, si no intenta arreglar las cosas, se puede encontrar con un 5 raspado que, vaya por Dios, puede que no le dé para la nota media.

¿Sirve realmente de algo citar a Sánchez, Rivera, Iglesias, Cospedal, Garzón, Herzog y Duran i Lleida? Tres de ellos no están por la labor de cerrarse en banda ante el independentismo, mientras que el resto (obviando la lealtadad de su secretaria general) defiende la unidad de España a través de una reestructuración del Estado? Federico Quevedo escribía este viernes en El Confidencial que la reacción del presidente del Gobierno sobre Cataluña puede otorgarle en diciembre una cómoda representación en el Congreso que le permita repetir mandato, no descartando, incluso, revalidar la mayoría absoluta. Tengo mis dudas. Hacer la tarea a última hora no suele, por lo general, sacar el curso con un sobresaliente.

No diga “presidenciales”

Anda Rajoy buscando amigos con los que jugar después del 20 de diciembre. Como el presidente teme que una victoria electoral (aunque con obvios matices de fracaso) no se traducirá en su entronización en la Moncloa, quieren enfocar la campaña en la petición, casi súplica, de que gobierne el partido más votado porque es “lo más democrático”. La pesadilla rajoyana de un pacto por el centro izquierda no deja de sobrevolar Génova 13 y el palacio del presidente.

Esta mañana, el jefe del Ejecutivo volvía a repetir el ruego en la SER. Pero Pepa Bueno, avispada como pocos periodistas del star system periodístico, le recordaba a Rajoy que en España no hay establecido un sistema presidencialista, sino parlamentario. Esta gran diferencia, en la que será preciso ahondar en las próximas semanas, viene a traducirse en que el partido ganador de las elecciones generales no tiene mayor legitimidad para formar Gobierno, puesto que su presidente no es elegido por el pueblo. Las elecciones del 20 de diciembre se basan en la máxima de conseguir cada partido el mayor número de escaños posibles en cada cámara legislativa. En el caso del Congreso, sus nuevos 350 diputados serán los encargados de elegir al próximo presidente de la nación. Así, la preocupación de Rajoy o de cualquier otro eventual candidato designado por el rey debería ser la de buscar el respaldo de la mayoría parlamentaria, no solo los votos de los ciudadanos. Es obvio, porque así se ha interpretado en las declaraciones de los últimos días, que Sánchez, Rivera e Iglesias ya juegan con esa basa, sabedores de que probablemente ninguna de sus formaciones consiga superar al Partido Popular; pero no es menos cierto que también se les olvida que ninguno de ellos es candidato a la Moncloa, sino a representar a provincia de Madrid (en este caso) en el Congreso de los Diputados.

En resumen, por si se han hecho un lío con tacto tecnicismo legal, de nada sirve, para ser presidente del Gobierno, ganar unas elecciones parlamentarias si el propio Parlamento no te otorga la confianza mayoritaria para liderar el país. Prohibido olvidarlo.

Rajoy en la SER
Rajoy, este miércoles en la Cadena SER.

Por el medioambiente

Este martes arrancó oficialmente la precampaña y ya nos hemos encontrado con la cara más emotiva de la misma. Greenpeace España acaba de lanzar la iniciativa “Qué político eres”. Esta mañana, las calles de Madrid amanecían empapeladas con los primeros carteles electorales: cinco niños caracterizados como los cinco principales candidatos del 20-D. Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Albert Rivera, Pablo Iglesias y Alberto Garzón en versión mini. Todos ellos aparecían con la frase de Saint-Exupéry “Que el niño que fuiste no se avergüence del adulto que eres”, acompañados con las propuestas electorales en materia de medioambiental que cada uno ha lanzado a lo largo de su vida política.

En una campaña que girará casi exclusivamente sobre la economía y el futuro de España como Estado, es de agradecer que ONGs como Greenpeace pongan el foco en otros temas no menos preocupantes como nuestro entorno. Al fin y al cabo, el dinero, el trabajo y las estructuras políticas son variables y modificables, pero el medioambiente requiere de unos planteamientos sólidos y estables en el tiempo. Falta ver si los candidatos a las Cortes Generales se comprometen honestamente con la conservación de la naturaleza y la emplean como uno de sus principales estandartes en la campaña electoral.  De momento, ya han respondido al pulso en Twitter.

Greenpeace
Foto: Greenpeace España

Las dos Cataluñas

Que la sociedad catalana estaba dividida por culpa del Procés era evidente. Las elecciones autonómicas del 27 de septiembre no hicieron más que confirmarlo y la constitución del Parlament este lunes ha vuelto a incidir en ello. El punto álgido ha sido el discurso de la nueva presidenta, Carme Forcadell. A pesar de que recalcó varias veces que iba a ser la presidenta de toda Cataluña y que iba a respetar la pluralidad de la cámara legislativa, las constantes referencias a la deriva soberanista, la proclamación del final de la autonomía y el cierre del discurso con un “viva la república catalana” (con la bandera española de fondo) han indicado claramente cuál va a ser su función de aquí en adelante.

Su discurso fue contestado con una sonora ovación en el ala izquierda del hemiciclo. Los 72 diputados de Junts pel Sí y la CUP aplaudieron a Forcadell puestos en pie. El contraste estaba en la derecha, el otro “bando”, como muchos se empeñan en recalcarlo. Los diputados no separatistas permanecieron impertérritos en sus escaños, sin levantarse y con cara de circunstancias.

La legislatura en Cataluña no ha hecho más que comenzar y ya ha quedado de manifiesto que los diputados de Ciutadans, PSC, PP y, en menor medida, Cataluña Sí que es Pot, van a pasarlas canutas durante su estancia en el palacio barcelonés de la Ciutadella. Con mayoría absoluta independentista en el Pleno y en la Mesa, poco podrán hacer cuando lleguen las mociones y leyes claves de esta nueva etapa que hoy se ha abierto al otro lado del Ebro.

Y todavía Mas sigue en funciones.

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Foto: Carles Badia/El Nacional.cat

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Calculando escaños

encuesta abc

Encuestas van, encuestas vienen. Hoy se ha publicado el sondeo para el Congreso de los Diputados realizado por GAD3 para ABC y las conclusiones, tomadas por los pelos, vienen a corroborar lo constatado en las últimas semanas: el PP sigue en caída libre, el PSOE no consigue presentarse como una alternativa sólida y Ciudadanos sigue cogiendo ventaja a costa del desinfle de Podemos.

La novedad de esta encuesta es que no solo refleja el porcentaje de voto para cada partido, sino que intenta traducir el apoyo del electorado en escaños. Se trata —y así lo ha recalcado la empresa— de una tarea muy difícil por las singularidades de la Ley D’Hondt, lo que invita a coger todavía más si cabe la encuesta por los pelos. El resultado otorga 128 diputados para el PP, 84 para el PSOE, 56 para Ciudadanos y 39 para Podemos. Ningún partido obtendría mayoría absoluta. Para conseguirlo, la opción más factible es la alianza PP-Ciudadanos, algo que a estas alturas, por cierto, está en el aire. Un frente de izquierdas con PSOE y Podemos no sería posible al no llegar a los codiciados 176 escaños.

El resto de diputados se distribuyen entre los partidos nacionalistas e independentistas. Así, destacan los 11 de CDC (que ya no iría en coalición con Uniò), los 9 de ERC y la entrada con un diputado de la CUP. Amaiur y el PNV obtendrían 6 escaños cada uno. Una vez más, los más perjudicados son Izquierda Unida (que en principio concurrirá con Ahora en Común) y UPyD. Los primeros, pese a ser la quinta fuerza en votos, solo conseguirían 4 diputados, mientras que el partido de Rosa Díez desaparecería del hemiciclo.

Todavía quedan muchas encuestas por publicarse, pero habrá que mirar con especial atención aquellas que, como esta, publican resultados de escaños porque, al fin y al cabo, es lo que verdaderamente cuenta para sacar el país adelante.

Actualización con fe de erratas (22-10-2015): la encuesta otorga un escaño a la CUP, partido independentista catalán que ya ha anunciado su negativa a concurrir en unas elecciones españolas.