Déjà vu

pedro sanchez

España desayunaba hoy con un déjà vu socialista: la laicidad del Estado. Se habían dado cuenta en Ferraz que para frenar el trasvase de votos hacia Podemos no bastaba con las clases de postureo diario a las que nos tiene acostumbrado Pdro Snchz. No. Había que regresar a la repetitiva promesa electoral de convertir a España en laica. Déjà vu; un brindis a la memoria de González, Zapatero y Rubalcaba.  Ahora resulta que este tema se trata de una “prioridad política” para Sánchez y su generación. Y, para empezar, qué mejor que quitar la religión de los colegios.

Como en este querido país aún no nos hemos aprendido las diferencias, pros y contras de aconfesionalidadlaicidad, volver a esgrimir argumentos en defensa de uno y otro resulta cansino. Así que, en su lugar, les dejo con la copla diaria de Luis del Val en este 20 de octubre de 2015. Que les aproveche.

El trigo de Cañizares

Antonio Cañizares

Ha sido un jueves movidito. Especialmente, en el PP. La dimisión de Quiroga, el terremoto de las declaraciones de Montoro en El Mundo, la carta de Cayetana Álvarez de Toledo y el indiferente vídeo-resumen de la legislatura han dado mucho que hablar hoy. Sin embargo, hay algo que me ha sobresaltado aún más, y eso que no venía desde la política. El cardenal y arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, se preguntaba en un desayuno informativo si la “invasión” de los refugiados que huyen de la guerra en Siria “es todo trigo limpio”. Y, claro, esta perla de monseñor deja a uno descolocado viniendo de donde viene, máxime cuando hace apenas un par de semanas el papa Francisco animaba a que cada parroquia de Europa acogiera a una familia de refugiados sirios. ¿Cuál es la Iglesia de Cañizares? La de Roma parece que no, visto lo visto. Habría que preguntarle a Francisco qué opina sobre que uno de sus purpurados se retrate con este tipo de declaraciones, pero me da a mí que no le harán mucha gracia.

Muchas han sido las críticas que está recibiendo el arzobispo de Valencia. Yo me quedo con la respuesta de la vicepresidenta de la Comunidad Valenciana, precisamente. A Mònica Oltra, de Compromís, le ha bastado con citar a Jesucristo en sesión parlamentaria:

“Tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; fui extranjero y me recogisteis; estuve desnudo y me vestisteis; estuve enfermo y me visitasteis; en la cárcel y fuisteis a verme. Cuando lo hicisteis a cualquiera de mis hermanos me lo estabais haciendo a mí” (Mateo, 25,35-40).

Nada más que añadir.