Adiós, señor Mas

Artur Mas solo Foto: El Confidencial (EFE).

Llega otro 9-N histórico en Cataluña. El año pasado, el simulacro de consulta sobre el futuro político de la comunidad. Este 2015, dos inicios: uno, el del procés hacia la República Catalana; otro, el principio del fin de Artur Mas. La cita es en el Parlament en dos tandas. Por la mañana, la cámara autonómica marcará un antes y un después en su relación con el Estado —¿quitarán la bandera de España del hemiciclo?—. Por la tarde, el presidente en funciones defenderá, como candidato, su programa para ser investido. Será una mera declaración de intenciones, porque todo el mundo da prácticamente por finiquitada la vida política de Mas. La negativa de la CUP a apoyar su investidura derivará en la propuesta de otro candidato, algo difícil, o en unas temidas nuevas elecciones en marzo, donde probablemente volverá a evidenciarse la pérdida de poder de CDC.

El desafío soberanista se está llevando por delante a su principal cartel, algo que debería preocupar en Madrid si se tiene en cuenta que los nuevos líderes del procés, la izquierda independentista, ha expresado por activa y por pasiva su intención de desobedecer al Estado. Con un Gobierno más dialogante en la Moncloa, quizás Mas hubiese cedido en sus pretensiones, pero con ERC y la CUP al mando, no habrá Sánchez ni Iglesias que puedan arreglar eso. Y eso, sinceramente, puede hacer templar a España. Mientras tanto, “adiós, señor Mas”.

A España le gusta el 4

Hacía referencia hace unos días a la relatividad de las encuestas. Que sorpresas como el ascenso de Ciudadanos debían tomarse con pinzas. Sin embargo, echando un vistazo al barómetro del CIS de octubre, publicado este jueves, se puede constatar una obviedad ratificada por anteriores sondeos: a España le va el centro izquierda. Ese centro izquierda, lo que identificamos con el número 4 en la escala ideológica 0-10, está monopolizado por el PSOE. Ciudadanos, que nació en Cataluña con esa vocación del 4, parece haberse contentado con el 5. Así que el centro izquierda español lleva nombre socialista.

Todas estos hechos, sin embargo, no se han traducido en los últimos años en un liderazgo del Partido Socialista. Volviendo al barómetro del CIS, el PP ganaría las elecciones con el 29,1 %, casi cuatro puntos por encima del PSOE. Paradójicamente, los socialistas son la primera fuerza en intención directa de voto (sin aplicar la ley electoral) y el partido que más cercano a las ideas de los ciudadanos. Todo ello, insisto, no bastaría para que el partido de Pedro Sánchez ganase las elecciones. La vida…

barómetro CIS PSOE
Fuente: CIS octubre 2015.

Coleta morada hacerse un lío

Pablo Iglesias vino a divertirse a El Hormiguero
Pablo Iglesias, este miércoles en “El Hormiguero 3.0”.

La política tiene esas cosas. Un día dices en televisión que no te gustan los toros pero que no piensas “podarlos” y al día siguiente anuncias el fichaje de un exjefe del Estado Mayor de la Defensa (máxima autoridad militar si exceptuamos al ministro del ramo y al rey) para las elecciones. Y, vaya por Dios, ese mismo día se conoce que te presentas en coalición al Senado por Navarra con Bildu.

Así están las cosas en Podemos. Quién iba a decir que Pablo Iglesias se negaría a condenar públicamente la tauromaquia o que su partido ficharía a toda una antigua autoridad militar (afortunadamente, los militares en activo no pueden presentarse a las elecciones) y, al mismo tiempo, pactaría con la izquierda abertzale.

Cosas como estas complican esbozar un retrato del votante medio de Podemos. Las contradicciones ideológicas de la formación morada, que aún a día de hoy resiste a ser considerada de izquierdas, pueden pasarle factura en las elecciones de diciembre si persisten en atraer simpatizantes de todos los ámbitos de la sociedad a toda prisa para intentar remontar en las encuestas. Los errores suelen pagarse muy caros. Y más en este 2015. Cataluña ya avisó.

“Per xula ella, xulos nosaltres”

Suma y sigue la tensión en el Parlament de Catalunya. Las discrepancias políticas que está desatando el procés amenazan con extenderse al terreno de lo personal, aspecto que incluso debería preocupar más que el político, por mucho que la secesión de un país esté en juego.

Esta noche quiero quedarme con las declaraciones del portavoz del PP en el Parlament al enterarse de las medidas partidistas que está tomando la presidenta de la cámara. “Para chula ella, chulos nosotros”. No nos queda nada…

Aniversario gacetero 

Gaceta de Daute

Se está celebrando este 2015 los 250 años de uno de los hitos más importantes del periodismo en Canarias, la publicación de la Gaceta de Daute. Esta obra, compuesta de tres manuscritos, ha pasado incomprensiblemente desapercibida en la historia del archipiélago, a pesar de estar considerada como precursora del periodismo en las islas y, como demostré en mi Trabajo de Fin de Grado, el primer periódico canario con verdaderos rasgos periodísticos.

Aprovechando la ocasión, la Universidad de La Laguna y otras instituciones públicas organizaron este año la exposición “Gaceta de Daute: 250 años de periodismo en Canarias“. Los Silos, cuna de la Gaceta y, por ende, del periodismo en las islas, acogió durante todo el mes de octubre la exposición, con mayor o menor éxito (yo soy de los piensa que, con una sola persona que hubiera conocido la Gaceta de Daute en este mes, el trabajo de tantas semanas habrá valido la pena). Este lunes ha tocado recoger la exposición con una mezcla de sentimientos encontrados. Por un lado, tristeza porque la Gaceta se “despide” de Los Silos. Por el otro, ilusión porque ahora viene la etapa reina: exponerla en La Laguna, la ciudad que en 1765 se puso patas arribas por los comentarios satíricos y críticos que lanzaba el periódico escrito desde la hacienda de Daute. Será el momento ahora de observar el interés que la Gaceta despierta en la capital cultural de Canarias y cómo su anfitriona, la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, la amortiza.

Del 10 de noviembre al 4 de diciembre, pásense por la calle San Agustín —la mejor calle de La Laguna— y déjense empapar por la Gaceta de Daute. Les aseguro que valdrá la pena.